BIENVENIDOS A INDONESIA

¡BALI… por fin! Después de 3 días con más de 30 horas acumuladas en 4 vuelos, aterrizamos en la paradisíaca isla. Pero sufríamos un jet lag tan fuerte y soporífero que apenas vimos la playa y caímos fulminados en el primer hostal elegido al azar. Así se explica que pasáramos nuestra Navidad durmiendo (lo siento familia, imposible siquiera caminar hasta el cibercafé más cercano). Nos costó dos días recuperar el cuerpo y la mente, pero a la que fuimos conscientes del resort de ensueño en el que nos habíamos despertado (¡todo Bali es un hotel de puro lujo!) y que nuestro presupuesto de un día se nos iba en unos noodles con gambas, pusimos proa hacia el archipiélago de Nusa Tenggara. Sepultamos en el fondo de la mochila nuestros forros polares y las botas de montaña, nos enfundamos el bañador y las chanclas, y tomamos un ferry hacia las Gili Islands.

My Mola Mola

Las Gili Islands son 3 minúsculos islotes de playas cristalinas. Gili AIR, es la más festiva y es donde se quedaron Pepe, Noemi, Marco y compañía. Gili MENO es la más tranquila, osease la nuestra. Es un pequeño paraíso de cocoteros, arrecifes de coral, arena blanca y aguas cristalinas. De hecho, aquí es donde nos quedaríamos a vivir para siempre. Pero tranquilos, de momento sólo pasaremos el Fin de Año.

0 comentarios: