Mostrando entradas con la etiqueta 9. China. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 9. China. Mostrar todas las entradas

Beijing...

En lo alto del edificio hay una pantalla gigante, mayor que los carteles publicitarios de ropa, perfumes, relojes y navajas suizas, que la rodean. Se está emitiendo un partido en directo de la NBA a plena luz del día. Un hombre sigue la evolución del juego desde muy abajo, impasible al berrinche del niño que sostiene en sus brazos, que llora porque hace frío y se le congelan los mocos y las lágrimas. Por todas partes corretean cientos de personas, y muchas desaparecen por detrás de la puerta de un restaurante Kentucky Fried Chicken o en la boca de metro de la esquina que forman dos inmensas avenidas. Las banderas rojas se agitan en lo alto de los edificios comunistas flanqueados por guardas de uniforme verde y guante blanco: neveras gigantes de hielo gris y marcos de acero, donde todo son letras chinas que mantienen a los extranjeros ignorantes del idioma a entrar en ellos.

Bienvenidos a Beijing, capital de todas las tiendas de ropa, de todas las franquicias de comida rápida y de tecnología punta. Entre las grandes venas de esta ciudad se trenzan los Hutongs, barrios viejos y tranquilos atravesados por el tendido eléctrico que desaparece de forma mágica en las grandes avenidas.

Policías, guardias, y voluntarios de seguridad con brazaletes rojos e inscripciones chinas en amarillo, se apuestan en cada esquina, en cada bocacalle, o bajo las farolas que sostienen el peso de decenas de cámaras que lo graban todo. Los pekineses jóvenes no sueltan el móvil de la mano, y siempre hay alguien apuntando con el teléfono para aumentar la librería de imágenes. Les gusta comer en abundancia, devorando la mitad de lo que piden entre sorbos, gritos y risas. Son muy escandalosos, aunque no tanto como nosotros en un bar de tapeo.

Beijing nos ha gustado, nos ha sorprendido y nos ha mermado las defensas para coger un buen catarro. Qué frío, de los que tanto habéis experimentado vosotros en este largo invierno que ya se acaba. Y aquí se interrumpe el viaje, que retomaremos muy pronto, y que deja el blog abierto, para lo que vaya sucediendo entre tanto.

Robiol.

F o T o S CHINA...